Empieza con una referencia útil
Describe el objeto que tienes en mente o sube una foto nítida. Un objeto sencillo, una silueta visible y un fondo despejado ayudan a obtener un mejor primer resultado.
Sube una foto o describe un objeto y empieza a crear un modelo 3D a juego.
Escribe una indicación o sube una imagen para empezar.
Pasar de una foto a un modelo 3D es una forma rápida de entrar en el mundo 3D: describe un objeto o sube una sola imagen y alpha3d te ayuda a convertirlo en un modelo texturizado a juego. Empieza con la entrada y continúa perfeccionando tu recurso desde un único espacio de trabajo enfocado.
Tus modelos creados aparecerán aquí después de que inicies una sesión.
Empieza a crearUn punto de partida práctico
El primer modelo no tiene que ser el modelo final. alpha3d te ofrece un espacio enfocado para pasar de una idea, imagen o conjunto de vistas a un flujo de trabajo de recursos claro, de modo que cada decisión posterior a la generación tenga un lugar al que dirigirse.
Describe el objeto que tienes en mente o sube una foto nítida. Un objeto sencillo, una silueta visible y un fondo despejado ayudan a obtener un mejor primer resultado.
Usa la geometría generada como punto de partida concreto, en lugar de empezar desde cero. Compara el resultado con tu referencia y decide qué es lo más importante para el siguiente paso.
Continúa con las etapas que necesite tu proyecto: topología, UVs, texturas, rigging o un formato compatible con la siguiente herramienta de tu proceso.
Mejores referencias, resultados más claros
No hay una única forma correcta de empezar. Una foto de producto puede establecer las proporciones, varias vistas pueden revelar la forma y una descripción de texto puede ayudarte a explorar un concepto inicial antes de tener una referencia definitiva.
Preparado para el siguiente paso
Un buen modelo inicial es útil porque puede adaptarse a distintos procesos. Tanto si estás creando un prototipo de producto como preparando una impresión o desarrollando un recurso para un juego, el objetivo es facilitar la siguiente decisión.
Pasa de una idea de producto o una foto de referencia a una forma que puedas revisar, presentar y perfeccionar antes de la producción.
Usa la geometría generada como primera versión de un recurso y continúa hasta obtener la topología, las texturas y los formatos que necesita tu escena.
Explora la forma y la escala digitalmente antes de dedicar tiempo y material a un prototipo físico.
Un poco de preparación ayuda
La calidad de un punto de partida generado depende de la claridad de la referencia. Estas pequeñas decisiones ayudan a que la forma se interprete correctamente y te proporcionan material más útil para perfeccionarla.
Mantén el objeto principal claramente diferenciado del fondo y evita que varios elementos sin relación compitan por la atención.
Una iluminación uniforme y un contorno claro ayudan a conservar las proporciones importantes cuando se da forma inicial al modelo.
Piensa en dónde irá el recurso después de generarlo para que puedas priorizar desde el principio las necesidades de geometría, textura o exportación.
Listo cuando la idea esté clara
Empieza con un prompt o una imagen y mantén juntas las partes útiles del flujo de trabajo mientras tu recurso toma forma.
Empieza a crearSube una imagen clara y úsala como punto de partida para crear un recurso 3D que coincida con ella. A partir de ahí, el flujo de trabajo conectado te ayuda a seguir dando forma al modelo para tu proyecto.
Una vista clara de un solo objeto sobre un fondo despejado es el mejor punto de partida. Varias vistas del mismo objeto pueden ofrecer una referencia más completa.
Sí. El flujo de trabajo está diseñado para llevarte más allá de la primera forma generada y ofrecerte un punto de partida práctico para el resto de tu proceso 3D.
Empieza con un solo prompt, una imagen de referencia o varias vistas del mismo objeto. Elige la entrada que mejor se ajuste al recurso que quieres explorar.
A partir de una sola foto, varios ángulos o un prompt de texto.